Avisos google

Jenofonte

Jenofonte filosofo

Historiador griego y filósofo, Jenofonte nació en Atenas alrededor del año 430 a.C. y murió en el extranjero, en el 354 a.C. A los quince años se encontró con Sócrates que lo adoptaría como discípulo.

En el 401 participó en la expedición de Ciro el joven contra Artajerjes, rey de los persas. A cambio, por amistad con Agesilao, se puso al servicio de Esparta y fue baneado por los atenienses.

Vivió más de su vida en Olimpia, en una propiedad cuyas tierras explotaba como un gran señor.

Jenofonte es el prototipo de griego de su época: optimista, de espíritu culto, cuerpo vigoroso y bien ejercitado. Era un hombre honesto, aunque su actitud con Atenas no puede verse a la luz de nuestras ideas actuales. También fue un amante del orden y la disciplina, y por ello tal vez simpatizase con Esparta.

Las obras de Jenofonte pueden clasificarse en tres categorías: obras históricas – Anábasis o Expedición de los Diez Mil, Helénicas, Agesilao, La república de los lacedemonios, Ciropedia y Sobre la constitución de los atenienses; obras filosóficas – Apología de Sócrates, El banquete, Hierón, Memorables y Económico; obras técnicas – Sobre la equitación, Hipárquico, Cinegético e Ingresos.

Como historiador, las cualidades Jenofonte no son de primer plano. En Anábasis, siente una admiración excesiva por Ciro y una preocupación de resaltar su propio desempeño. Es una narración, lúcida y sin pretensiones literarias, hecha como un testigo presencial, de curiosas aventuras, a la que se llamó de « Odisea ática».

En las Helénicas, no hay ninguna posibilidad de comparación con Tucídides. No hay método ni proporción sobre los acontecimientos.

Sin poder dudar de su buena fe, es innegable que muchas veces es parcial. Admirador de Agelisao, no consigue escubrir la grandeza del gran héroe tebano, Epaminondas.

No es un pensador profundo; en sus contenidos se pierde en el exterior y en los detalles y pormenores prácticos. Como escritor, sin embargo, siempre ha sido admirado.

Escribe en ático puro y sólo algunas formas gramaticales son reminiscencias que hacen recordar que vivió mucho tiempo fuera del país.

Las principales cualidades de su estilo son simplicidad, claridad y abundancia. Expone su doctrina con lucidez y convence con dulzura, sin mostrarse nunca indiscreto ni pretencioso.

Recomendado