Escuelapedia.com Historia El colapso de la Liga de las Naciones

Avisos google

El colapso de la Liga de las Naciones

Liga de las Naciones

Desde el final de la I Guerra Mundial (1914-1918), las naciones participantes de ese conflicto se reunieron para alcanzar un acuerdo final acerca de las mejores alternativas favorables a los vencedores. Entre otras decisiones, los tratados firmados en la posguerra establecieron la creación de la llamada Liga de las Naciones, un embrión de las Naciones Unidas. En suma, la Liga era un órgano de naturaleza internacional fundado con el objetivo de arbitrar los conflictos entre las naciones del mundo y emplear todos los esfuerzos posibles para el mantenimiento de la paz mundial.

En un primer momento, nos damos cuenta que la decisión sería beneficiosa y que el éxito de un organismo como éste sería útil para que los sufrimientos experimentados en la I Guerra Mundial no volvieran a ocurrir una vez más. En teoría, porque en la práctica, la Liga de Naciones no refleja la situación política experimentada en aquellos días. Después de todo, otros acuerdos de la misma época sirvieron para agudizar las diferencias entre aquellos que perdieron frente a los victoriosos de la gran guerra.

La prueba del fracaso de este organismo fue el ascenso de regímenes totalitarios en Europa. Escépticos sobre los beneficios del liberalismo y la democracia, esas naciones creían que las humillaciones sufridas después de la primera guerra mundial sólo podrían remediarse con el fortalecimiento de sus fuerzas militares y la conquista de nuevos territorios. De hecho, detrás de este discurso expansionista, existía el espíritu de la revancha contra los ganadores de la primera guerra mundial.

La primera señal de la fragilidad de la Liga de Naciones se observó cuando, en 1931, el gobierno japonés llevó a cabo la ocupación del territorio de Manchuria, originalmente controlada por China. En un primer momento, el organismo internacional se manifestó contra la acción imperialista del gobierno japonés. En respuesta, Japón puso en el descrédito la legitimidad del cuerpo para mantener su presencia en China, ocupando otras regiones de Asia y el Pacífico y anunciando su salida de la Liga de Naciones.

En Alemania, el ascenso de Adolf Hitler en el gobierno del país tiene otros hechos que agravan aún más la pérdida de legitimidad de la Liga. Desde 1935, haciendo caso omiso de las sanciones impuestas por el Tratado de Versalles, el gobierno nazi vino a promover su industria de armas y establecer la conscripción militar obligatoria. Poco después, hizo la reintegración de los territorios de la región de Sarre y Renania. Francia, país vecino de estos territorios y uno de los miembros de la Liga de las Naciones no se pronunciaría al respecto.

En el mismo período, el gobierno fascista de líder italiano Benito Mussolini impuso la invasión de territorios de Abisinia, actual Etiopía. Todavía tratando de ejercer la autoridad necesarias, la Liga de Naciones decretó una serie de sanciones económicas contra los italianos mientras que la ocupación se mantuvo. Al saber de lo ocurrido, Adolf Hitler ofreció un programa de ayuda económica para los italianos. Una vez más, el poder de la acción política de la Liga fue completamente ignorado.

El golpe más grave vino con el desarrollo de la Guerra Civil Española (1936-1939), en el cual los italianos y nazis apoyaron las fuerzas del general Francisco Franco contra los defensores de la democracia en ese país. En ese momento, estaba claro que la Liga de Naciones no tendría ninguna competencia válida para evitar el revanchismo de las naciones totalitarias o preservar la paz mundial. A pesar de la organización, la segunda guerra mundial ya estaba en camino.

Datos sobre el articulo
Opiniones del artículo
Artículos relacionados
    Recomendado