Avisos google

Tráquea

Traquea La tráquea es un tubo cilíndrico vertical, cartilaginoso y membranoso, situado entre la laringe y dos tubos cortos, los bronquios, reforzado por anillos de cartílago, que conducen el aire inspirado hasta los pulmones. Su tamaño en un adulto es de entre 15 a 20 centímetros de longitud y 1,5 a 2,5 centímetros de diámetro. Se inicia en el borde inferior del cartílago cricoides (es un anillo completo de cartílago que rodea la tráquea) a aproximadamente la quinta vértebra torácica. La función de la tráquea para el sistema respiratorio es llevar a cabo el aire a los pulmones.

Anatomía de la tráquea

La estructura de la tráquea se compone de 16-20 anillos cartilaginosos incompletos de nuevo llamados cartílagos traqueales. La parte posterior de la tráquea, debido a la ausencia de los anillos, es muy móvil y con capacidad elástica, característica importante para seguir los movimientos de los pulmones. Esa parte se llama pared traqueal y es constituida por el tejido muscular liso.

Su revestimiento interior se compone de un epitelio ciliado tipo pseudoestratificado y rico en células productoras de moco. Los cilios y el moco humedecen y calientan el aire que respiramos. Cuando se inhala el polvo, las bacterias y las partículas se adhieren a la mucosa y son guiados en la garganta a través de las batidas de los cilios (en forma de exploración) y se retiran por la tos.

Las enfermedades en la tráquea

La tráquea es muy susceptible a las infecciones respiratorias. La limpieza de las vías depende del buen funcionamiento de los cilios y moco producido por el epitelio mucociliar. Esta defensa puede verse afectada por enfermedades ambientales, infecciosas y hereditarias o incluso si la persona tiene la costumbre de comer con frecuencia bebida, drogas o fumar, que puede conducir a la retención frecuente de secreción (flema), que causa tos e infección repetitiva.

Las sustancias tóxicas contenidas en los cigarrillos destruyen los macrófagos (células que fagocitan elementos extraños al cuerpo) y las células ciliadas de la tráquea, siendo reemplazado por otros tipos de células.

Con todo, los pulmones de los fumadores son más vulnerables a las infecciones, con producción de moco elevado para intentar proteger el organismo. Ese exceso de moco causa tos y dificultad de respirar. El cigarro no es perjudicial solo para fumadores, sino que también para personas que conviven con ellos. Por ejemplo, las madres fumadoras perjudican seriamente la salud de los hijos; investigaciones recientes muestran que la incidencia de neumonías es tres veces mayor en hijos cuyas madres son fumadoras que en hijos cuyas madres no son fumadoras.

Otra enfermedad común es el Síndrome de inmovilidad ciliar o Síndrome de Kartagener. La enfermedad es genética y produce cambios en la síntesis de proteínas que forman parte de la estructura de los cilios y flagelos de algunas células humanas (espermatozoides, por ejemplo). Con inmovilidad ciliar, la aparición de sinusitis, neumonía y otras enfermedades se ve facilitada.

Datos sobre el articulo
Opiniones del artículo
Recomendado