¿Cuáles son las características del conocimiento popular?

El conocimiento común o popular, a veces llamado sentido común, no es diferente del conocimiento científico, ni por la veracidad ni por la naturaleza del objeto conocido: lo que diferencia a ambos es la forma, el modo o método y los instrumentos para conocer.

Sabemos que la planta en particular requiere una cantidad determinada de agua y que, en caso de no recibir de forma natural, debe ser irrigada. Esto puede ser un conocimiento verdadero y comprobable, pero no por eso científico. Para que eso ocurra es necesario ir más allá: conocer la naturaleza de los vegetales, su composición, su ciclo de desarrollo y las particularidades que distinguen a una especie de otra. De esa forma se patentan dos aspectos:

  • A) La ciencia no es el único camino de acceso al conocimiento y a la verdad.
  • B) Un mismo objeto o fenómeno – una planta, un mineral, una comunidad o las relaciones entre jefes y subordinados… – puede ser materia de observación tanto para el científico como para el hombre común; lo que lleva al conocimiento científico y otro al vulgar o popular es la forma de observación.

Si el buen sentido, a pesar de su aspiración a la racionalidad y objetividad, solo consigue alcanzar esa condición de forma muy limitada, se puede decir que el conocimiento vulgar o popular es el modo común, corriente y espontáneo de conocer, que se adquiere en el trato directo con las cosas y con los seres humanos: es el saber que llena nuestra vida diaria y que se posee sin haber sido buscado o estudiado, sin aplicación de un método y sin haber sido reflejado sobre algo (Babini, 1957:21).

Para Ander-Egg (1978: 13-4), el conocimiento popular se caracteriza por ser predominantemente:

  • 1) Superficial: esto es, se conforma con la apariencia con aquello que se puede comprobar simplemente estando junto a las cosas: se expresa por frases como: ‘porque yo lo vi’, ‘porque así lo sentí’, ‘porque me lo dijo alguien de confianza’, ‘porque todo el mundo lo dice’.
  • 2) Sensitivo: se refiere a vivencias, estados de ánimo y emociones de la vida diaria.
  • 3) Subjetivo: pues es el propio sujeto quien organiza sus experiencias y conocimientos, tanto los adquiridos por vivencia propia como los que ‘escuchó decir’.
  • 4) Asistemático: pues esta organización de las experiencias no pretende una sistematización de las ideas, ni en la forma de adquirirlas ni en el intento de validarlas.
  • 5) Acrítico: pues verdaderos o no, la pretensión de que esos conocimientos lo sean se manifiesta siempre de una forma crítica.

Debemos saber diferenciar el conocimiento popular del conocimiento científico, filosófico y religioso o teológico. Veamos las características de cada uno de ellos:

  • 1) Conocimiento popular: valorativo, reflexivo, asistemático, verificable, inexacto, falible.
  • 2) Conocimiento científico: real (objetivo), contingente, sistemático, verificable, falible, aproximadamente exacto.
  • 3) Conocimiento filosófico: valorativo, racional, sistemático, no verificable, infalible, exacto.
  • 4) Conocimiento religioso: valorativo, inspiracional, sistemático, no verificable, infalible, exacto.
— 51.498 visualizaciones.

3 Comentarios ¿Cómo las culturas grecorromanas influyeron en el pensamiento del Renacimiento?

Responder a tomas Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *