Escuelapedia.com Historia Religiosidad griega

Avisos google

Religiosidad griega

Religiosidad griega
Al observar el desarrollo de la cultura griega, debemos dar énfasis importante al lugar que ha ocupado la religión politeísta de esta civilización clásica. En general, los griegos creían en múltiples dioses, cada uno de ellos con poderes sobrenaturales y conocidos por sus comportamientos visiblemente humanos. Muchas de estas deidades fueron relacionadas con una serie de historias que explicarían la función diversos datos de la realidad. Fue de esta costumbre que tenemos la aparición de la mitología griega.

Según el pensamiento griego mitológico, Gaia (tierra) y Urano (el cielo) se unieron y, con ello, dieron lugar a los gigantes, cíclopes y titanes. Cronos, uno de los más jóvenes titanes, tomó el control de los cielos de su padre y pasó a devorar a todos sus hijos para que no fuese objetivo de un golpe semejante. Sin embargo, Rea, esposa de Cronos, salvó a su hijo Zeus manteniéndolo escondido en una cueva en la isla de Creta.

Al llegar a la edad adulta, Zeus obligó a su padre a regurgitar a todos sus hermanos que habían sido consumidos; y, con la ayuda de ellos logró encarcelar a Cronos en el infierno. Compartía así el control de todo el universo con sus hermanos. Deméter se convirtió en diosa de la tierra; Poseidón se encargó de los mares; Hades fue juramentado como el dios del inframundo; y Hera se convirtió en la esposa de Zeus, el dios supremo de todos los dioses.

El titán Prometeo fue asignado para crear seres humanos a partir de arcilla. Así, la raza humana vivió como los otros animales y tenía condiciones de superar su lamentable condición. Lamentado con la situación de los hombres, Prometeo robó el fuego de Zeus para que los hombres pudiesen mejorar su existencia. Aunque bien intencionado, Prometeo acabó siendo castigado por Zeus que lo hizo prisionero en lo alto de una montaña donde tendría su hígado regenerativo diariamente devorado por un buitre.

Después de este episodio, los hombres fueron castigados con un gran diluvio que les barrería de superficie de la Tierra. Pirra y Deucalión, hijo de Prometeo, eran los únicos que sobrevivieron ilesos al castigo impuesto por Zeus. Después de la gran inundación, estos dos titanes asumieron la tarea de recrear la raza humana. Además de los hijos de Cronos, debemos también señalar que otras deidades, como Apolo, Afrodita, Ares, Atenea, Hefesto, Dionisos y Hermes – nacidos de la descendencia de Hera y Zeus.

No limitándose a las deidades que habitaban en el sagrado Monte Olimpo, los griegos también creían en la existencia de otros seres dotados con habilidades especiales. Los héroes y semidioses, por ejemplo, eran el fruto de la unión entre una deidad y un ser humano. En general, los héroes eran capaces de realizar tareas que parecían imposibles a los ojos humanos. El héroe más poderoso era Heracles, quien cumplió doce tareas para evitar la ira de la diosa Hera, legítima esposa de Zeus.

Por lo general, las manifestaciones religiosas del pueblo griego tenían remarcado carácter cívico. En cada ciudad-Estado tuvo la ocurrencia de grandes fiestas y rituales donde toda la población buscó fortalecer la relación con sus dioses. En ocasiones, el ejercicio de la creencia en ciertos dioses promovió la unión de varios ciudadanos de diferentes ciudades-Estado. Sin concebir las definiciones rígidas, los griegos no tienen impuestas reglas fijas con respecto a cada individuo con sus creencias y dioses.

Recomendado