Vino de una oreja, prendado me deja vino de …

Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldigalo Dios.
Alude a la estimacion de cada vino que, segun Rodriguez Marin, viene indicada por los distintos movimientos de cabeza que hace, al catarlo, el consumidor: si uno, de aprobacion; si varios repetidos, de desagrado. Aunque, al final, como dice otro refran: Aunque no sea de Jerez, en siendo vino, bueno es.

4 Comentarios Ojo aca, y ojo alla, que segua…

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