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El impétigo

El impetigo

El impétigo es una infección de la capa más superficial de la piel que afecta en su mayoría a niños, causadas por las bacterias Staphylococcus aureus y el Streptococcus del grupo A. Tiene dos formas: el impétigo bulloso y el impétigo no bulloso.

Impétigo bulloso

Impétigo bulloso es generalmente causado por bacterias del tipo estafilococo áureo (Staphylococcus aureus) y se caracteriza por vesículas y burbujas de paredes muy delgadas, que se rompen y dejan una base de color rojo vivo, húmeda e inflamada.

Estas burbujas se encuentran principalmente en la cara, pero también pueden ocurrir en el tronco, las manos, los pliegues de la piel, el tobillo, el dorso de los pies, los muslos y las nalgas.

El contenido seroso se deseca, resultando en una corteza amarillenta que caracteriza el impétigo. Cuando no es tratado tiene tendencia a la diseminación.

Impétigo no bulloso

El impétigo no bulloso normalmente se inicia con lesiones rojizas seguidas de la formación de vesículas y pústulas que se rompen rápidamente, formando áreas erosionadas con las típicas costras de coloración amarillenta. Generalmente es causado por bacterias del tipo Streptococcus.

Las lesiones se localizan preferentemente en la cara, los brazos, las piernas y las nalgas, por un período que va desde días hasta semanas. Si no se tratan, pueden implicar a la dermis, causando ectima, con extensa ulceración y corteza hemorrágica.

Transmisión del impétigo

El impétigo es muy contagioso y su transmisión se produce principalmente a través del contacto físico entre un niño y otro (la piel de adultos es más resistente).

Lesiones en la piel, tales como pequeños cortes, heridas, grietas o picaduras de insectos, facilitan la propagación de la enfermedad, ya que crean una puerta de entrada para las bacterias.

La transmisión también puede ocurrir a través del uso de toallas y ropa contaminados, pero esta forma de contagio es mucho menos relevante que el contacto directo.

Tratamiento del impétigo

El tratamiento del impétigo se realiza con antibióticos (penicilina, eritromicina, cefalexina), por vía oral durante un período de 7 a 10 días.

Los ungüentos a base de mupirocina son seguros y eficaces en el tratamiento de los casos más leves de impétigo.

Prevención del impétigo

  • Lavarse las manos con frecuencia;
  • No utilizar toallas o ropa de los demás;
  • Mantener las uñas cortas.
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