Escuelapedia.com Historia El clero en la Edad Media

Avisos google

El clero en la Edad Media

clero edad mediaCon el desarrollo de la fe cristiana en Europa, la Iglesia tuvo que desempeñar una acción social y política cada vez más extendida en la época medieval. Desde su colaboración con el Estado romano, miembros de la iglesia impedían los esfuerzos para organizar su propia jerarquía, para determinar las creencias y convertir a los paganos. En el siglo IV, el Concilio de Nicea definió la base doctrinal de la religión y la lucha contra las interpretaciones disidentes.

En el siglo siguiente, la jerarquía de la Iglesia se mostró organizada en una estructura compleja. En la base se encontraban los sacerdotes, figuras que eran los responsables de la conducción de las parroquias esparcidas en la misma diócesis. Poco después, los obispos se hicieron cargo de una provincia y la capital de las provincias quedaba bajo la tutela de los arzobispos. En la parte superior estaban los patriarcas, que se encargaban de las ciudades más importantes, y el Papa, que conducía a determinar las acciones de aquellos que ocupan los rangos más bajos.

Con el tiempo, vemos que estas acciones de la organización religiosa y la gerencia comenzaron a vivir con otra situación. La donación de devolución como un signo de devoción llevó a que la Iglesia se convirtiera en una institución propietaria de grandes extensiones de tierra. En este nuevo contexto, la influencia de la fe en el campo comenzó a extenderse en el campo político y económico. Pronto, el celibato en el clero aparece como una medida que mantiene la propiedad de la Iglesia.

La participación constante de la Iglesia con temas políticos y económicos terminó abriendo las puertas a otra división dentro de la institución religiosa. En la Edad Media llegó la orden de abstenerse interesados en temas de materiales y vivir sólo en función del nivel de la espiritualidad. A través de los votos de castidad, pobreza y silencio, estos clérigos buscaban una experiencia espiritual más alta y lejos de las tentaciones del mundo material.

Así nació el movimiento monástico, donde los cenobitas, más conocido como monjes, vivieron en el interior del monasterio hacia la plenitud de la vida espiritual de resignación. En el siglo VI, el monje Benito de Nursia fundó la orden monástica benedictina, considerada la primera formación de monjes de la Edad Media. Poco después, las órdenes monásticas de la Iglesia terminaron inspiradas en las directrices fundadas por la Regla de San Benito.

Estos miembros involucrados en la materia estrictamente espiritual serían reconocidos como miembros del clero regular, es decir, aquellos que vivían de acuerdo con las reglas de los monasterios. Por otro lado, los líderes religiosos vinculados a asuntos políticos y económicos, empezaron a incorporar el clero secular. En esta subdivisión, los representantes de la Iglesia estuvieron implicados en la gestión de la riqueza y activamente interfirieron en la vida política de la época.

Recomendado