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Concepto de Neocolonialismo e Imperialismo

concepto de imperialismo y neocolonialismo

¿Cuál es el concepto de neocolonialismo y el imperialismo? Hace algún tiempo, era habitual ver la emisión de una serie de películas donde siempre aparecían soldados ingleses fuertes, inteligentes, superiores, representantes de la pura raza anglosajona, destruyendo revoluciones de otras razas, remarcadamente poco inteligentes y agraciados, en la lucha de liberar sus tierras de la presencia extranjera. Pero, ¿qué significa todo esto?

La palabra colonialismo no es nueva. Se ha utilizado desde hace mucho tiempo para referirse a las potencias europeas de una época, principalmente Portugal y España, las cuales se lanzaron a recorrer los océanos para conseguir mercancías, explotar esclavos y vender recursos para Europa. España y Portugal llegaron a América en el siglo XVI y establecieron allí su cultura, su religión y sus colonias.

Fueron también a Asia, pero no dominaron por completo los países asiáticos, contentándose en tomar opio y depósito, así como productos que venderían en sus tierras. Este era el viejo colonialismo presente en el siglo XVI.

En el siglo XIX, se produjo también el colonialismo, pero un nuevo colonialismo, bajo otra forma. Por tanto, cabe señalarlo como neocolonialismo. Muchas de las películas de la cultura popular basadas en este tipo de estereotipos históricos se llevan a cabo durante el colonialismo de esta época. Lo importante es entender la época histórica, puesto que en los países industrializados (Europa y América) no había lugar para la pequeña empresa.

Lo que valía ahora eran los grandes monopolios y las grandes empresas. A partir de 1870, entramos en un periodo de dominio y expansión corporativa con la unión de varias empresas en Estados Unidos, Alemania y otros países europeos.

La libre competencia fue reemplazada por el monopolio. Los pequeños comerciantes fueron expulsados del mercado por grandes empresas. La pequeña empresa fue aplastada por las grandes empresas o se fusionó con ella para hacer un negocio aún más grande.

En todo el mundo capitalista hubo crecimiento, fusión, industrias gigantescas se formaban junto a industrias en busca del monopolio. Lo que estaba sucediendo era eso mismo. La Revolución Industrial alcanzaba esa nueva fase, que no recordaba más a aquello visto en el siglo XVIII e inicios del siglo XIX.

La producción era astronómica y el problema estaba en el hecho de que no se podía vender todo, porque los salarios de los trabajadores no crecieron en proporción al crecimiento de la producción. Pero entonces, ¿qué hacer con esta producción y este exceso de ganancia?

Dominar a otros países, convirtiéndolos en colonias y obligarlos a comprar estos productos. Así, el poder resolvería varios problemas: aumentar ligeramente los sueldos de los trabajadores de la ciudad y evitar rebeliones, utilizar las colonias para el trabajo, mucho más barato que en las metrópolis, enviar a esas colonias el exceso de población que comenzaba a perturbar principalmente a Europa, invertir en la colonia en sectores que darían beneficios inmediatos y ciertos como, por ejemplo, plantaciones y minas que servirían para abastecer a las metrópolis.

Fue por estas razones que las potencias industrializadas o semi-industrializadas se embarcaron en una carrera desesperada para agarrar lo que pudieron de África y Asia con el fin de garantizar sus fabulosas ganancias y hacer crecer aún más sus riquezas.

Era el imperialismo y el nuevo colonialismo. Ante esta nueva fase del capitalismo, la vieja fase, el liberalismo, no queriendo protección aduanera, comenzó a morir. Y por esa razón había una necesidad de justificar ante la opinión pública mundial la superioridad de los blancos sobre los otros pueblos. E incluso la superioridad de algunos blancos sobre otros blancos, como es el caso de América Latina, cuya imagen hoy en los países avanzados a nivel de capitalismo es un lugar habitado por elementos perezosos que no quieren trabajar. En consecuencia, hubo una inmensa cantidad de literatura y teorías engrandeciendo al hombre blanco, diciendo que llevaba la civilización y la modernización a los pueblos de color. Y es por eso, que todavía vemos películas en la televisión y en los cines que hablan de esta superioridad de forma latente o explícita.

Fotografía © Aljazeera.com

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