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Albert Einstein y Dios

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Albert Einstein y Dios

Un año antes de su muerte, el famoso físico Albert Einstein escribió, el 3 de enero de 1954, una carta al filósofo judío Eric B. Gutkind, expresando sus puntos de vista sobre el pueblo judío, las religiones y la existencia de Dios. El documento fue subastado en eBay y fue vendido por 3 millones de dólares.

‘Estamos muy contentos por ofrecer a una persona u organización la oportunidad de poseer uno de los documentos más intrigantes del siglo XX’, dice Eric Gazin, presidente de la Auction House (agencia que está cuidando de la venta). ‘Esta carta personal de Einstein representa un nexo entre ciencia y teología, razón y cultura’.

La carta sólo recibió dos ofertas. El comprador se mantuvo en el anonimato.

Gazin había dicho que el precio de la carta podría triplicarse con la venta. El ex propietario del documento, tampoco identificado, adquirió la ‘carta sobre Dios’ en 2008, en una subasta en Londres (Inglaterra) por 404.000 dólares, valor 25 veces mayor que el inicial estimado.

El documento se almacena en un entorno con luz, humedad y temperatura controlados para asegurar su integridad. Su legitimidad no se cuestiona, y la carta fue vendida en su envoltura original, con un sello de Princeton, Nueva Jersey (Estados Unidos).

Einstein vs Dios y las religiones

La carta era una respuesta al libro del físico Gutkind Choose Life: The Biblical Call to Revolt (Escoge la vida: la llamada bíblica a la rebelión), en el cual el filósofo sostenía la idea de que los judíos era un pueblo de alma incorruptible. ‘El alma del pueblo judío nunca fue un alma de masas. El alma de Israel no podría ser hipnotizado, nunca sucumbió a ataques hipnóticos (…). El alma de Israel es incorruptible’, escribió.

Einstein no estaba de acuerdo: ‘Para mí la religión judía es la misma que todas los demás, una encarnación de las supersticiones más infantiles. Y el pueblo judío, al cual pertenezco con buena voluntad, y que tiene una mentalidad con la cual tengo una afinidad profunda, no tiene, para mí, una cualidad que lo diferencia de cualquier otro pueblo. Hasta donde va mi experiencia, este pueblo tampoco es mejor que otros grupos humanos, aunque esté protegido de los peores cánceres por falta de poder. Fuera de eso, no consigo ver nada de escogido sobre a su respecto’.

Al final de su vida, Einstein se mostró contrario a las religiones. Pero, ¿él creía en Dios? No exactamente, como se lee en una carta escrita el 24 de marzo de ese año: ‘Fue, por supuesto, una mentira lo que leíste sobre mis convicciones religiosas, una mentira que fue repetida de forma sistemática. Yo no creo en un Dios personal, nunca negué eso, sino que lo expresé de forma claro. Si algo en mí puede ser llamado de religioso es mi ilimitada admiración por la estructura del mundo que nuestra ciencia es capaz de revelar’.

En la carta a Gutkind, Einstein dijo que la palabra ‘Dios’ no era más que “la expresión y producto de la debilidad humana, la Biblia una colección de honorables, pero primitivas leyendas que sin embargo eran bastante infantiles.

Recuerdos de Einstein

Carta Einstein

En marzo de este año, una gran colección de documentos personales y científicos del físico se hicieron públicos online gracias a un esfuerzo colectivo entre Albert Einstein Archives (de la Universidad Hebrea de Jerusalén, Israel) y de Einstein Papers Project (del Instituto de Tecnología de California, EE.UU.). Entre los archivos, se encuentra uno de los tres manuscritos originales que contienen la famosa ecuación E = mc².

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